Emprender desde la Gestión del Conocimiento

La palabra emprendimiento proviene del francés entrepreneur (pionero), y se refiere a la capacidad de una persona para hacer un esfuerzo adicional por alcanzar una meta u objetivo, siendo utilizada también para referirse a la persona que iniciaba una nueva empresa o proyecto. Este término más tarde fue aplicado al empresariado innovador o que agregaba valor a un producto o proceso ya existente. Actualmente la relacionamos con actitudes y aptitudes de la persona que le permite proponer nuevos retos, nuevos proyectos, y avanzar un paso más e ir más allá de donde ya ha llegado.

La cultura emprendedora es el conjunto de cualidades, conocimientos y habilidades necesarias que posee una persona, para gestionar un proyecto concreto o su rumbo profesional. Está ligada a la iniciativa y a la acción. Su resultado es la creación de valor que beneficia a la persona, la empresa, la economía y la sociedad. Se acompaña de:

  1. Formación integral en aspectos y valores como el desarrollo integral de lapersona y su comunidad, autoestima, autonomía, sentido de pertenencia a la comunidad, trabajo en equipo, solidaridad, asociacionismo, desarrollo del gusto por la innovación, el estímulo a la investigación y el aprendizaje permanente.
  2. Fortalecimiento de procesos de trabajo asociativo y en equipo, en torno a proyectos productivos con responsabilidad social.
  3. Reconocimiento de la conciencia, el derecho y la responsabilidad del desarrollo de las personas como individuos y como integrantes de una comunidad.
  4. Apoyo a procesos de emprendimiento sostenibles desde las perspectivas social, económica, cultural, ambiental, regional y local

Idear un proyecto es difícil. Financiarlo aún más. Pero más difícil es ejecutarlo y sobrevivir al primer año. Sin embargo la posibilidad de éxito existe y es directamente proporcional a las competencias de la persona emprendedora, a su empeño, su perseverancia y la capacidad de desarrollar su “proyecto empresarial”.

El logro del éxito exige (a diferencia del trabajo por cuenta ajena que incide y pondera competencias profesionales) que la persona emprendedora además que dominar competencias profesionales, apueste y desarrolle competencias emprendedoras, y sepa gestionar el conocimiento de su proyecto de empresa. Debe desarrollarse a tres niveles:

DOMINIO de la capacidad para:

  • Innovar, ofrecer creatividad y originalidad.
  • Trabajar con rigor, calidad y meticulosidad.
  • Analizar , entender e interpretar información.
  • Dirigir, inspirar e integrar a otros para desarrollarse en un puesto de trabajo.
  • Comunicar, transmitir información eficazmente y comunicar opiniones con seguridad, confianza y convicción.
  • Interactuar, desarrollar relaciones, y ser más visible que otras personas.
  • Trabajar en equipo, empatizar y ofrecer colaboración
  • Gestionar el estrés, trabajar con alto nivel de presión y responsabilidad.
  • Adaptarse y aceptar cambios de forma positiva.
  • Organizar, coordinar y estructurar actividades.
  • Contribuir a la consecución de resultados y a conseguir objetivos.
  • Obtener conocimientos especializados y desarrollar procedimientos.

COMPROMISO con su apuesta PROFESIONAL y desarrollo de competencias emprendedoras:

  • Búsqueda de oportunidades e iniciativa
  • Persistencia
  • Cumplimiento de los compromisos
  • Exigencia de calidad y eficiencia
  • Toma de riesgos calculados
  • Fijación de metas
  • Búsqueda de información
  • Planificación y seguimiento sistemático
  • Persuasión y redes de apoyo
  • Independencia y autoconfianza

Apuesta por una eficaz GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO

El éxito de cualquier proyecto empresarial se relaciona con la calidad del conocimiento que se aplica en los procesos de decisión y planificación.

Las ventajas competitivas de las empresas dependen cada día menos de factores físicos, como la ubicación de sus sedes o equipos, siendo reemplazados por el conocimiento que hay en el interior de ellas.

Una eficaz dirección estratégica del conocimiento, principal fuente de ventaja competitiva sostenible en el tiempo frente al dinamismo, la competitividad y complejidad del actual ambiente económico y empresarial, requiere de:

En la actualidad, el éxito de cualquier organización depende enormemente de la calidad del conocimiento que se aplica en sus procesos de decisión y planificación. La gestión de los activos de conocimiento es de vital importancia a la hora de crear valor añadido y generar beneficios. La gestión de conocimiento abarca no sólo la identificación de dichos activos, sino también su capitalización, difusión y aplicación.

Las condiciones del mercado nos obligan a mejorar continuamente nuestros productos, servicios y procesos para adaptarnos a las exigencias de los clientes. Flexibilidad, información e innovación son los parámetros decisivos en esta competición.

En un entorno así, conocimiento y creatividad son las claves del éxito, por lo que hay una necesidad creciente de estrategias y tácticas que mejoren la manera de identificar, multiplicar, compartir y usar eficazmente la información relevante y requerida para el desarrollo de todo proyecto empresarial.